Cómo cuidar el pasto en temporada de secas en Cuernavaca
De noviembre a mayo casi no llueve. Te explicamos cómo regar, a qué altura cortar y qué errores evitar para que el pasto llegue verde a las lluvias.

Cuernavaca tiene fama de clima amable, pero quien cuida un jardín sabe que el año se divide en dos: la temporada de lluvias, que suele ir de junio a octubre, y la temporada de secas, que se alarga de noviembre hasta mayo. En esos meses el pasto sufre: el sol pega fuerte a mediodía, el suelo pierde humedad rápido y las manchas amarillas aparecen casi sin aviso. La buena noticia es que con unos cuantos hábitos el pasto puede llegar verde a la siguiente temporada de lluvias.
Riega menos veces, pero a fondo
El error más común es regar un poquito todos los días. Así el agua solo moja la superficie y las raíces se quedan arriba, donde el calor las seca. Es mejor regar dos o tres veces por semana con más tiempo, para que el agua llegue más profundo y la raíz la siga. Una forma sencilla de comprobarlo es meter un desarmador en la tierra después de regar: si entra con facilidad varios centímetros, el riego fue suficiente.
Elige bien la hora
Riega temprano, antes de que el sol caliente, o ya entrada la tarde. Al mediodía buena parte del agua se evapora antes de que el pasto la aproveche. Regar muy de noche tampoco es ideal en todos los jardines, porque la humedad que se queda en las hojas puede favorecer hongos.
No cortes demasiado bajo
En secas conviene dejar el pasto un poco más alto que en lluvias. Las hojas más largas dan sombra al suelo y ayudan a que conserve la humedad. Cortar al ras deja la tierra expuesta y el pasto se quema con facilidad. También ayuda cortar con frecuencia moderada, sin quitar de golpe más de un tercio de la altura de la hoja.
Revisa las zonas de paso
Las áreas por donde se camina mucho o donde juegan las mascotas se compactan y el agua ya no penetra. Si ves que el riego se encharca o escurre en esas zonas, es señal de que la tierra está dura. Airearla o aportar una capa de tierra nueva puede hacer la diferencia.
Cuándo pedir ayuda
Si el pasto tiene manchas que no se recuperan con riego, o si la maleza empieza a ganar terreno, vale la pena una revisión. En nuestra visita de mantenimiento residencial revisamos el jardín y te dejamos indicaciones por escrito. Si solo necesitas el corte, el corte de pasto se cobra por metro cuadrado, y cuando el área ya no tiene remedio, el pasto en rollo es una forma rápida de empezar de nuevo.
Recuerda: el pasto no necesita más agua, necesita agua bien dada. Con riegos profundos, buena altura de corte y algo de paciencia, tu jardín puede verse verde todo el año.